| Karl C. Parrish |
Hace 87 años, el 27 de junio de 1925, se firmó un convenio entre el municipio de Barranquilla y la Compañía Financiera Central Trust de Illinois mediante escritura pública No.967 en la Notaría Primera de la ciudad, cuyo desarrollo dió origen a las Empresas Públicas Municipales -EPM- de Barranquilla. El acontecimiento, liderado por los hermanos Parrish, permitió un crédito externo por valor de 4 millones de dólares destinados a la construcción de un acueducto moderno.
Esta iniciativa tenía el objetivo de solucionar deficiencias en los servicios públicos como el acueducto, los pavimentos públicos y el mercado público. Hasta finales del siglo XIX, el agua que abastecía a los barranquilleros era tomada de la Ciénaga de Camacho y sus caños por los "aguadores o aguateros" que la transportaban a lomo de asno hasta las casas.Los hermanos Parrish, Robert y Karl Calvin, fueron de los grandes defensores de Barranquilla, promotores de su desarrollo y así lo divulgaban a nivel nacional e internacional. Al frente de la administración de la EPM durante los primeros 20 años estuvo el ingeniero norteamericano Samuel Hollopeter con el seguimiento de la Compañía Financiera Central Trust de Illinois y la Cámara de Comercio de Barranquilla. Cuatro años después Barranquilla contó con la empresa de Acueducto y Alcantarillado más eficiente de Colombia.
Al ser cancelado el crédito al Central Trust en 1960, las EPM pasaron a manos del municipio. Un movimiento gremial y cívico, con el aval del Gobierno Nacional impulsó un cambio en julio de 1991 con la constitución de la Sociedad de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Barranquilla S.A. E.S.P., la empresa que actualmente presta los servicios públicos en Barranquilla.